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Conociendo a la parrilla: Rafael Valdés

Si de primeras lees el nombre de este piloto debutante, es muy posible que no lo relaciones con nada si no sueles andar por los circuitos nacionales, pero si haces lo contrario te sonará. Pero tranqui, no lo habías visto aún en ninguna lista de inscritos como piloto, ni entregando ningún trofeo en un podio, el nombre de este nuevo piloto te sonará por los camiones que precisamente transportan de circuito a circuito tanto los Cooper, como a muchos otros automóviles de competición desde hace muchos años.

Rafa es un buen y simpático tipo del paddock, y le gustan (según él) las relaciones personales con tipos normales, con gente que se preocupa por lo que tiene que decir y se preocupa y ocupa de lo que hace. Es un transportista que ha estado toda la vida en la carretera con su padre entre coches, talleres, camiones y se ha metido ‘en este fregado’ para divertirse y seguir conociendo a magníficas personas. A él, le llamaron para transportar los coches y ya que le llamaron pues se ha montado en uno.

“Mi padre corría en subidas, fue bastante bueno, cuando mejor andaba lo tuvo que dejar, y bueno, corrió con un Porsche, con un Alpine… Tengo un montón de fotos, copas, medallas y a mí siempre me ha encantado el automovilismo.”

Pese a oler gasolina toda su vida en circuitos y sobretodo fuera de ellos, Valdés nunca había competido a nivel profesional, la de este año ha sido su gran primera experiencia de competición.

“Nunca me he montado en nada, vivíamos en un caserío rodeados de vacas, y en vez de tractores teníamos coches viejos que les cortábamos el techo y los usábamos de tractor. Cuando mi padre se iba yo lo cogía y me ponía a derrapar y a correr por el monte. Me lanzaron el reto, que para mí es un reto personal porque soy bastante tímido, me cuesta ir a los sitios con gente y por convencimiento personal y por darme a conocer, es todo un conjunto de cosas positivas que puedo encontrarme aquí.”

Por ímpetu propio decidió apuntarse a la copa Cooper realizando un gran paso personal.

“El estar aquí es algo totalmente personal, mi padre me recomendó ni acercarme a esto y mi mujer ‘me mataba’ 15 días antes de subirme por primera vez. Al estar aquí te tienes que jugar tu tiempo, tu familia casi, tu relación con tu mujer… valoro mucho a quien está aquí jugándose su tiempo personal en evolucionarse como persona, como piloto y como todo.”

Además, como algunos otros participantes, Rafa se enfrentó en las primeras rondas a encontrarse dentro de unos paddocks con muchas caras nuevas y desconocidas para él.

“No tenía ningún conocido entre los participantes, los he estado conociendo poco a poco y estoy encantado la verdad. Hay gente muy guay y ayuda mucho llevar un campeón de España como Pablo al lado, que te va ‘dando collejas’ para aprender. En la Escuela de Pilotos fui con Villamil al lado y eso te ayuda a mejorar muchísimo. He estado viendo videos de dos pilotos que van más rápidos que yo, me ha gustado, aunque ver desde dentro todo es diferente ya que el coche te transmite más sensaciones que solo la imagen y el sonido.”

Tras una primera temporada de aprendizaje y progresión, Rafa tiene echado un ojo sobre la siguiente, aunque puede que depende de si encuentra o no patrocinador para su Cooper.

“Este año he ido poco a poco, soy casi rico, pero es un esfuerzo económico importante y estoy buscando patrocinadores para mejorar ese aspecto. Respecto a correr el año que viene estoy en ello con mis proveedores. De momento todo lo hago yo de mi bolsillo y el seguir depende de conseguir apoyos y de la evolución de mi negocio. Estoy en ello, yo creo que lo conseguiré. A ver si el año que viene o el siguiente se anima mi hijo y entra al mundillo este conmigo.”