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Conociendo a la parrilla: Luis Chillida

Durante esta temporada una de las caras más reconocidas del paddock ha sido la de Luís, a su nombre le acompaña un apellido célebre en el mundo de la escultura y del arte nacional heredado de su reconocido padre Eduardo Chillida y a su sangre le acompaña por sus venas el mismo ‘veneno’ que a muchos de nosotros, el de la gasolina. Nuestro Luís, mediante las fundaciones donde ha trabajado, lleva años protegiendo y cuidando tanto de su patrimonio artístico como del industrial y se apuntó a la Copa Cooper para volver por tercera vez a la competición motorística, empujando a correr a sus amigos de la escudería Donosti Taldea. Desde siempre ha sido una persona muy aficionada al mundo del motor y ahora quiere disfrutar del mismo con la máxima seguridad.

“Conseguí arrancar con 7 u 8 años la Montesa Cota de mi hermana y comencé a andar por el monte aunque era muy pequeño. Desde siempre he tenido mucha afición por las motos, y luego por los coches, por todo lo que tenga motor. Con lo único que no he competido es con tractores de momento.”

Empezó en motos en el mundo de las enduro con una obsesión por correr el Dakar, hizo pruebas todoterreno y raid nacional hasta llegar a correrlo en el 91, donde se le rompió la moto en Chad y no lo pudo acabar, corrió subidas en cuesta en el País Vasco y llegó a correr la primera carrera en circuitos de mono-cilíndricas que se hizo en el circuito de Jerez, la cual ganó.

“En el 92 dejé la competición y ya luego en el 94 volví a los coches por mi amistad con Zabaleta y con Vilariño, coincidíamos yo en moto y ellos en coche y me hablaron de la Challenge de Citroën de montaña, me animé a comprarme un AX y ese año la gané y fue muy bonito, porque estaba acostumbrado a hacer las subidas en moto y en coche como mucho lo rayabas o no te hacías daño si cometías un error.”

Corrió en hasta el 98 montaña, luego hizo un año circuitos con la ZX, volvió a montaña con una barqueta y ganó el subcampeonato de España y finalmente abrió el museo Chillida Leku y dejó la competición… pero volvió otra vez en el 2011.

“Volví otra vez con la obsesión del Dakar pero esta vez en coches, compré un Toyota y empecé a correr el campeonato de España de Raids, gané la categoría de históricos 3 años seguidos hasta que compre un buggy y volví a hacer el Dakar de 2015 en Argentina y la África Race en 2017, y hasta 2021 ya llevaba casi 3 años sin correr.”

Esta vez volvió a los circuitos y con la Copa Cooper, además compró una de las primeras unidades en venta para la temporada que iba a disputarse en 2020.

“Como yo soy de San Sebastián vi en una crónica que sacaban la Copa MINI Lurauto y como les conozco, me fui a hablar con Jorge y fue cuando dije, voy a correr otra temporada de circuitos y a pasarlo bien. No tenemos edad de competir a muerte, pero siempre lo llevamos en la sangre.”

El Donosti Taldea ha sido una estructura formada bajo el amparo técnico del Javier Arias Racing Team, el mismo Javier, Luis, Frankie Fernández, Asi Goros y Juan Carabel que sólo disputó la primera ronda, han sido sus integrantes esta temporada 2021.

“Empecé a hablar con un grupo de amigos y empecé con Javier, luego con Frank en alguna cena y fui convenciendo a algunos cuantos para volver a los circuitos a correr con seguridad. Si no estoy corriendo carreras pues luego siempre me caliento más en carreteras, así que necesito este relax de correr donde se puede correr. Creo que es una terapia muy buena para la gente, porque para correr el circuito es el lugar correcto.”

Destaca que lo que más le gusta de competir con ellos y con nosotros es el compañerismo que se vive en la copa Cooper y en general dentro de las pruebas del mundo el motor, podemos dar fe que esta temporada se han creado muchas amistades nuevas en nuestro paddock.

“Lo mejor del motor es tener miles de amigos que además coinciden con tus gustos, al final generas amistades que te duran de por vida y lo disfrutas. En los raids el compañerismo era imprescindible, siempre parabas a ayudar como los otros te echaban una mano si tenías un problema. En esas carreras tan largas era necesario echarse una mano entre todos y se generan unas relaciones que duran de por vida.”

De momento el futuro parece es una incógnita para Luís, pero nos extrañaría mucho si todo el Donosti Taldea no repite otro año más en nuestra copa.

“Yo creo que sí seguiremos un año más porque ya tenemos el coche, sería muy raro que no volviésemos. Igual nos calentamos con algún otro coche, pues no lo sé, veríamos. Yo creo que con los años que tengo el correr en circuitos pues me da esa posibilidad de desfogarme y de hacer cosas y bueno, luego igual lo dejo y vuelvo a hacer raids otra vez. La vida da tantas vueltas que el futuro no lo podemos saber.”